
Pollo de la carretera
22€La receta que empezó todo: pollo entero asado a fuego lento, marinado doce horas antes de entrar al horno.
En una esquina discreta cerca de la calle, el horno de leña lleva encendido desde antes de abrir: ese calor de fondo es lo que distingue a Kindling Bar de cualquier otro asador de la ciudad.
Pocos platos, todos pasados por el fuego de leña.

La receta que empezó todo: pollo entero asado a fuego lento, marinado doce horas antes de entrar al horno.

Media pieza asada al fuego, servida con patatas fritas en manteca y una salsa brava casera.

Alitas maceradas en especias y terminadas sobre brasa directa hasta quedar ahumadas por fuera.

Verduras de temporada pasadas brevemente por el fuego, aliñadas con limón y aceite de oliva.
Pedí el pollo de la carretera sin saber qué esperar y volví la semana siguiente solo por eso.Comensal habitual, Madrid
Se recomienda para cenas y fines de semana; al mediodía suele haber sitio sin reserva.
Hay parking público a dos minutos a pie; en la calle el aparcamiento es limitado.
El pollo asado y las verduras de la brasa son naturalmente sin gluten; consúltanos por el resto de la carta.
Abrimos de martes a domingo, de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:30.
Se asa entero sobre leña de encina durante horas, no sobre gas ni en horno eléctrico, así que la piel queda crujiente y el humo se nota.
Estamos a pie de calle, con el horno visible desde la entrada y mesas también en la acera cuando hace bueno.
